El miedo a la soledad

La soledad. Aquello que en ocasiones buscamos ansiadamente, pero que sin embargo es el mayor miedo del ser humano, «sentirse solo», sin alguien a su lado. La soledad es un concepto difícil de asumir, resulta tan complicado, que muchos están realmente solos y ni ellos son conscientes de este hecho. Engañarse a uno mismo es un mecanismo de defensa de lo más habitual, hay quien se hace creer que su trabajo le gusta, quien piensa que está haciendo lo correcto, cuando no es así, quien cree que está con la persona idónea, y también hay quien considera que no está solo, cuando si que lo está.

Fuente: sanamente.com//
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Hay que diferenciar entre estar solo y estar acompañado. Una persona si se para dos segundos a analizar su situación sabrá diferenciar ambas circunstancias, el problema viene cuando no se quiere parar esos dos segundos, por miedo a descubrir lo que tiene realmente. Multitud de personas alardean de la cantidad de gente que conoce, de la cantidad de veces que sale a tomar algo, sin embargo pocas veces les escucharas decir la cantidad de verdaderas personas que estarán a su lado siempre.

La soledad es uno de las mayores factores que desencadenan depresiones, y ser consciente de la situación que vive uno mismo es el principio para no llegar a un extremo parecido. La primera solución está muy clara, autoestima, pero también es la más difícil de todas. La autoestima es un factor esencial para sentirse bien, sin necesidad de tener 30 personas a tu lado. Una vez se ha conseguido este paso, es cuando uno comienza a ser quien es realmente, ante todos, y sobre todo y más importante, ante uno mismo.

Podemos ser capaces de divagar por la vida sin llegar a conocernos realmente, tener dos personalidades, de puertas para afuera, con la sociedad, y de puertas hacia dentro, con uno mismo. En ocasiones llega a suceder que la personalidad exterior, es decir otra persona que nunca serás tú realmente, arrincone a tu yo verdadero en una esquina minúscula de tu ser. Si esto pasa, es realmente complicado hacer renacer a esa persona castigada contra la pared, y a la mínima ocasión en que suceda algo malo, te encontrarás solo, y con una personalidad que nunca fue la tuya.

Por eso es vital la autoestima, estar seguro, y lo más importante, orgulloso de quién eres, de este modo cada persona que llegues a conocer te habrá conocido a tí, y no a una proyección distorsionada tuya. Esa persona si sigue a tu lado, será porque le gusta como eres e intentará no perderte, porque esa persona por supuesto, también tendrá miedo a la soledad.

Para terminar os quería dejar con una cita de Orson Welles acerca de la soledad:

«Estamos solos, vivimos solos y morimos solos. Solo a través del amor y la amistad podemos hacernos la ilusión, por un momento, de que no estamos solos.»

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