Disfrutar cada momento como si fuera el último

“Hay dos días en los que nunca pienso: ayer y mañana.”

A tres metros sobre el cielo – Federico Moccia

Vivir cada minuto como si no fuera a haber otro más, disfrutar de lo que tenemos al máximo sin trastornarnos porque nos gustaría tener algo mejor o simplemente diferente, levantarte por la mañana y ser feliz sólo con el rayo de sol que entra por tu ventana o en su defecto por el sonido de la lluvia, del viento, de la nieve o por la oscuridad de la madrugada, ir a trabajar o estudiar con una sonrisa porque no es lo que más te apetece hacer pero sabes que es lo que tienes que hacer y ya que tienes la obligación mejor disfrutarlo que estar con mala cara, bajar de fiesta y no beber porque te toca conducir a ti pero aún así divertirte al máximo porque estás con gente que te encanta…

Simplemente saborear el día a día con el sabor más sabroso que le puedas sacar, porque todos sabemos que la vida no es perfecta ni mucho menos, pero podemos hacer que lo que tenemos a nuestro alcance sea lo más perfecto posible para hacer de nuestra vida algo mucho más satisfactorio y feliz.

No es nada fácil tomarse la vida así, pero vale la pena intentarlo. 🙂

5 Comentarios

  1. Todos los días me lo propongo y sólo algunos lo cumplo, pero realmente es lo mejor que se puede hacer para ser feliz.
    Muy bueno 🙂

  2. La reflexión me pareció muy buena teniendo en cuenta que los rioplatenses tenemos una tendencia al pesimismo que creo se acarrea de la época de la colonia.- Así que me ha servido para compartir con diferentes amigos y flia.- Abrazo y hasta un día de estos pues en el mundo no hay distancias cuando puedo estar al otro lado del mundo en 24 horas de vuelo.-

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